jueves, 8 de noviembre de 2007

No este el primer libro que comento de la editorial Bibliopolis y desde luego no será el último ya que considero que está haciendo un trabajo realmente excelente. Desde la publicacióón de grandes novelas como La Ciudad del Grabado a la recuperación actual del Triptico del Imperio de Asimov, pasando por la impresionante Luz o por supuesto la saga de Geral de Rivia de Sapkowski. Digo esto por que llevando más de 50 títulos enel mercado se ha configurado como un ejemplo de eclectismo en el que nos podemos encontrar ejemplos de la nueva space opera transhumanista como La edad de Oro a los pastiches de Sherlock Homes todo con el marchamo de calidad que es realmente el signo de la colección.

En el caso de hoy este es el tercero de los pastiches holmesianos tras La Sabiduria de los muertos y Las huellas del poeta dos más que notables continuaciones de las aventuras del investigador allí donde las dejó Arthur Conan Doyle uniendole la esencia de las narraciones de H.P. Lovecraft (bueno incluso a él como personaje). Curiosa mezcla verdad, pues funciona, y de que manera. Martinez hace suyos los personajes de Doyle y les suma algunos cuando menos "curiosos" .
Así a lo largo de las dos primeras novelas hemos visto a un "muchachote" americano llamado Clark realizar proezas asombrosas o como Holmes conocía en un Madrid en plena guerra civil a un tal Rick que posteriormente iría a Casablanca....

Esta última (por ahora y espero que por poco tiempo) asístimos desde otro punto de vista a algunos de los aconteciomientos de Las Huellas del Poeta. Y como gran contrincante tenemos a Aleister Crowley. Volvemos a encontrarnos con Clark... y ... con algunos más.

Es una de las grandes virtudes de estas novelas, los secundarios, perfectamente trazados y completamente coherentes aunque en el momento que aparece Holmes se come literalmetne"la pantalla".

No soy un gran conocedor de Holmes aunque a raiz precisamente del primer libro de esta serie empecé a buscar y he leído ya las obras completas de Doyle y algunos pastiches (incluyendo el excelente de Rafa Marín: Elemental, querido Chaplin y si me he dado cuenta de una cosa. Las novelas de Martinez son totalmente adscribibles y enlazan con el "canón" de maravilla.

Quizás de las tres la que me parece que tiene un nivel más alto es Las Huellas del Profeta pero no puedo más que recomendar las tres a todo el mundo. Tienen el "toque" Martinez, así pues son novelas que leen adictivamente, en las que estás deseando pasar la página para saber que es lo que le ha pasdo al héroe (bueno en este caso al detective).

2 comentarios:

Farseer dijo...

Me gustó bastante Holmes en su momento, y no soy nada aficionado a Lovecraft.

De estos libros de Rodolfo martínez he leído el primero, La Sabiduria de los muertos, y me resultó bastante entretenido, aunque tampoco me gustó tanto como para lanzarme a por los demás. En algún momento tengo que leérmelos, sin embargo.

Daniel Gonzalo dijo...

A mi Lovecraft tampoco es que me apasiones, en las novelas de Rudy se nota más el toque de Conan Doyle.