
Hace ya unas semanas que terminé esta fabulosa novela. He dejado este tiempo para comentarla ya que es una de esas novelas que hay que reposar para disfrutarla mejor.
Estamos ante la primera obra de esta autora que tiene a un seguidor más en mi a partir de esta lectura y ójala tenga un gran éxito en España de manos de Bibliopolis, editorial que por otro lado se ha convertido en toda una referencia del género.
Empieza la novela en el Pais del Cobre, con un paisaje apocaliptico y el encuentro de dos viejos compañeros Raule y Gwynn, medico y capitán de una compañia del ejercito revolucionario que después de la revolución se convirtio en una banda de bandoleros. Huyendo de la persecución terminan en la ciudad estado de Ashamoil donde toman caminos separados hasta que la necesidad les vuelve a unir.
Con este argumento tan sencillo Bishop nos envuelve con las distintas historias de lo que sucede en Ashamoil, verdadera protagonista de la historia. Ciudad con un aire de decadencia situada en la desembocadura de un rio en el que siempre hay cadaveres. Conocemos el ambiente de los bajos fondos tanto a traves de Raule que se instala como médico en un hospicio como a través de Gwynn que se emplea como matón de una banda de traficantes de esclavos. A ellos se les unen diversas historias como la del reverendo, un sacerdote sin fe empeñado en redimir a Gwynn. En un momento determinado a Gwynn le empiezan a llegar unos grabados en los que sale él y así mediante un increible viaje empieza la mejor parte de la novela. Mediante un lenguaje rebuscado y recargado la autora nos mete en una ciudad onírica en la que los límites de la realidad y de lo imaginario se difuminan mediante las descripciones de la ciudad o las diversas historias que se van intercalando. Otro punto fuerte de la novela son los personajes bellamente retratados com matices y personalidad propia.
Así pues estamos quizás ante una obra que no es para todos los públicos, quizás los aficionados a novelas más "ligeras" puedan llegar a aburrirse con ella, ya que para apreciar realmente lo que vale hay que tratarla como a un buen vino, con cuidado y con tranquilidad, deleitandose con los diversos matices que trasmite. Recreandose en los laberinticos recovecos que ofrece, reflexionando sobre el conjunto de historias. No la recomiendo para amantes del fantasy sin ambiciones (que también esta bien a veces, ojo) si no más bien para los amantes de la literatura.
En resumen, es una de esas novelas que se leen de tarde en tarde, novelas que se guardan en un hueco de la memoria. Esas novelas que se leen simplemente por amor a la lectura, simplemente por el disfrute de pasar las paginas, simplemente por la belleza que trasmiten.

